Según la información de que se dispone, la Ciudad de Huéscar es de origen árabe. Las formidables condiciones geográficas, la abundancia de agua, y la concepción de la ciudad como importante enclave bélico, provocó que los árabes construyeran una fortaleza.
Urbanísticamente, y en la historia, se pueden distinguir dos etapas: Antes de la Reconquista y después de la Reconquista.
·> Antes de la Reconquista Antes de la Reconquista era una fortaleza árabe comprendida entre las calles de las Tiendas, Alhóndiga, Morería y Nueva. Tenía tres puertas: La Puerta del Sol, la de Castril y la de la Cava. También disponían de una mezquita sobre la cual está construida la Iglesia de Santiago.
La calle Nueva era el foso de la fortaleza.
·> Después de la Reconquista Después de la Reconquista empieza la expansión de la Ciudad: calle Nueva, Plaza del Arrabal (actual Plaza Mayor), calle San Cristóbal, Mayor, etc.
Se puede distinguir el ambiente árabe, con calles estrechas y retorcidas, del castellano, con calles más anchas, largas y rectas.
La situación fronteriza y la pertenencia a la Diócesis de Toledo, da explicación de la grandeza, cantidad y calidad de las construcciones religiosas. Su elemento más representativo es la Colegiata de Santa María, construcción del siglo XVI de estilo renacentista, cuyo interior podemos apreciar en las imágenes adjuntas. Otras construcciones religiosas son la Iglesia de Santiago, los Conventos de Santo Domingo y San Francisco, las Ermitas de la Soledad, San Juan, La Aurora, etc.
En las calles se ubican casas solariegas que han pertenecido a familias de la nobleza, blasonadas con escudos nobiliarios.
 
En dirección hacia Granada y dentro del casco urbano, se encuentra el parque Rodríguez Penalva, que con 800 m. de perímetro y una vegetación frondosa y cuidada, es uno de los más importantes de Andalucía.
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